De acuerdo al DRAE emprender significa “empezar a hacer una cosa determinada, en especial cuando exige esfuerzo o trabajo o cuando tiene cierta importancia o envergadura”, entonces ¿qué pasos podríamos dar para poder emprender?, nosotros podemos encontrar en los manuales, en la web, en los folletos las instrucciones para iniciarnos en esta aventura del emprendimiento, etc., debemos analizarnos, analizar y reconocer lo que queremos, a dónde queremos llegar, cuáles son nuestras fortalezas, pero sobre todo tener la pasión para que dicho emprendimiento ocurra.

El emprendimiento empresarial ayuda a las personas a poder ser sus propios jefes, poder independizarse, trabajar con sus talentos, posicionarse profesionalmente, promover el empleo, etc.; sin embargo esas ganas de emprender pueden quedarse estancadas por varios factores, los factores internos, los cuales son propios del individuo, como lo son el miedo, la desconfianza en sí mismo, la desesperanza, la frustración y todos aquellos pensamientos negativos que pueden cerrarnos el camino a este gran paso, mientras los factores externos están más ligados al entorno personal, como son los problemas económicos, la falta de conocimiento administrativo, la competencia, el contexto político y legal, etc.

Sin embargo hay un punto clave en todo esto que es la motivación, muchas personas iniciaron un emprendimiento empresarial porque su mayor motivo fue la necesidad económica, se vieron sin un empleo que les genere ingresos para poder sustentar a sus familias o para poder subsistir, en otros casos decidieron retirarse de trabajos que no presentaban condiciones laborales favorables o eran explotados y ello marcó otro tipo de motivación para emprender.

Un caso particular es el de las mujeres en el ámbito de la empresa, lo que las impulsa a iniciar este proceso es que muchas de ellas se hacen cargo de sus hijos en casa, en otros casos son “cabeza” de familia, así que deciden iniciar negocios con los cuales puedan trabajar desde casa sin descuidar a sus hijos.

La motivación si bien está pautada por la necesidad no deberíamos llegar a esta situación, más bien deberíamos adelantarnos a lo que pueda ocurrir (está demás decir que nadie es indispensable para las organizaciones), no debemos esperar a estar sin un empleo.

Quizás alguna vez han escuchado la frase: “No hay que casarse con las ideas”, es verdad, en los emprendimientos no podemos esperar que algo funcione después de dos años o más, pero ¿por qué ocurre esto?, la respuesta se centra en la capacidad y conocimiento administrativo, podemos poseer el capital, la plaza, un buen precio, etc., pero si no contamos con estos dos elementos nuestro emprendimiento correría un gran riesgo, es necesario un estudio de mercado, el planteamiento del FODA, analizar las áreas funcionales del negocio, tener conocimientos básicos de costos y logística, además de tener el conocimiento en el rubro y su manejo, en caso de que esto último no se posea, ¡manos a la obra, lo que no se conoce se puede aprender!

Entonces cabe la pregunta ¿se podría emprender sin capacidad y sin conocimiento administrativo?, las respuesta salta a la vista y es un gran sí, pero los resultados no serían los óptimos, la etapa de introducción al mercado del producto o servicio sería a pérdida o con bajísimas ganancias y recordemos que los emprendimientos no deben ser inviables o solo para subsistir, en caso si se empezara así lo más recomendable es estudiar, en la web encontramos una serie de recursos para adquirir los conocimientos que implica establecerse empresarialmente y es que toda práctica siempre irá de la mano con la teoría.

¿Podríamos desistir en algún momento del emprendimiento?

Si este no funciona solo quedan dos caminos o se replantea todo el negocio o se cierra. Sea el camino que se escoja no debemos deprimirnos ni sentirnos fracasados, las empresas son eso, empresas, son como organismos vivos y en algún momento su ciclo también terminará, así que si lo que se escoge es cerrar la empresa habrá que recordar que ya se tiene la experiencia previa para realizar un nuevo emprendimiento solo que esta vez con más cautela, más conocimiento y sobre todo con más motivación y pasión, en caso de continuar con el emprendimiento se aconseja una auditoría respectiva para conocer los problemas que aquejan a la empresa y plantear mejoras.