El “Gasolinazo” Mexicano: del monopolio al libre mercado

“El segundo mayor productor de gasolina de Latinoamérica (solo superado por Venezuela) enfrenta una crisis de hidrocarburos que, indudablemente, genera una enorme molestia en la población mexicana, esto expresado en la abrupta subida del precio de los tres tipos de gasolina que maneja el país.”

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Como antecedente, antes de explicar la situación actual, debemos tener en cuenta que en México, hasta hace poco, existía un monopolio en el tema de hidrocarburos, donde el amo y señor del mercado era Petróleos Mexicanos, mejor conocido como Pemex. Luego de 79 años de monopolio y subvención por parte del gobierno mexicano a la gasolina, y con una reforma aprobada en 2013, Peña Nieto y equipo buscan cambiar el manejo de los hidrocarburos.

Pemex, una empresa estatal que aporta el 20% de ingresos al gobierno federal, está que se cae a pedazos. La empresa cuenta con deudas superiores a los activos, cierres en rojo (353 millones de pesos mexicanos en 2015) y un elevado endeudamiento. A la par del mal manejo y la poca producción que genera desabastecimiento, hay que agregar la mala calidad de los productos y el mal endémico de todo país sudamericano: la corrupción.

Ante ello, la reforma de la gasolina implica un precio a nivel de mercado y no único, fijado por el gobierno además de que ya no habrán estaciones solo de Pemex, sino que varias empresas gasolineras podrán colocar sus propias estaciones. Sin embargo, esta transición ha traído consigo que el precio de la gasolina se eleve 20% más de lo que solía costar. A partir del primer día del año 2017, México amaneció con 90 tarifas de gasolina distintas. Dichas tarifas tendrán un tiempo de existencia hasta el 18 de febrero, donde gradualmente se comenzarán a ajustar. Este ajuste de precios se explica en 3 ejes:

Eje 1 – Precio de Mercado: El costo del petróleo fluctúa entre el costo de la gasolina y el precio internacional servirá de referencia.

Eje 2 – Transporte y Almacenamiento: La distancia en la que la refinería o puerto está de una localidad será un factor. También el costo de almacenaje y si es llevado por transporte u oleoducto.

Eje 3 – Impuesto a la gasolina: Tiene como nombre IEPS (Impuesto especial para productos y servicios) y se le ejecuta por cada litro vendido. Según el gobierno, este impuesto no aumentara durante el 2017.

También se habla de un factor “fantasma” que son las leyes ambientales. Si las autoridades quieren gasolinas menos contaminantes, el litro costará más.

El presidente de México, Enrique Peña Nieto, ha dado su punto de vista sobre el mencionado y ha dicho que esto era una medida necesaria para la estabilidad económica del país. Peña Nieto menciona que el alza no es culpa de la reforma, sino de los precios internacionales. Por otro lado, no haber realizado el alza (que implicaba un gasto de más de 200 mil millones de pesos), hubiera significado dejar sin servicio por alrededor de 4 meses las actividades del seguro social o cancelar por 3 años el seguro popular.

Obviamente, México pasa de un sistema de precios irreales, donde el precio lo ponía el Estado (y subvencionado), a uno donde el precio está afecto al mercado. Pasa de la ficción a la realidad. Este plan también implica que las inversiones a realizarse en este sector sean de 12 mil millones de dólares.

Con todo lo mencionado, para el 2021 México espera contar con al menos 10 reservas, y, de esta manera, evitar la escasez, como lo que ha sucedido en las últimas semanas. Para el 2025, el país tendrá 15 reservas más, según Aldo Flores, subsecretario de Hidrocarburos de México.

Esta alza ha llevado a la población a salir a las calles para mostrar su molestia de la manera más violenta posible. Si bien, en sus inicios, comenzó con marchas pacíficas, grupos aislados han comenzado a hacer desmanes y saqueos a lo largo del país que ha dejado hasta el momento más de 250 tiendas saqueadas, un policía muerto y 500 detenidos. Estos desmanes, como por ejemplo, el que se suscitó en el Estado de México y llevo al arresto de más de 430 personas, se han realizado en lugares como Quintana Roo, Ciudad de México, Michoacán, Veracruz, entre otros.

Sin duda alguna, el problema de los hidrocarburos tiene para unas semanas más, a medida que los precios se estabilizan de manera orgánica. La idea de la población es que los precios se reduzcan; sin embargo, ¿Qué pasaría si, por el mismo precio del mercado, los precios se mantienen cómo están? Ante ello, el gobierno estipula que existe una banda de precios, sobre la cual la gasolina fluctuará, cuando los precios superen la banda pactada por el gobierno, la secretaria de hacienda y crédito público de México podrá establecer cuotas complementarias y temporales. Esto solo será accesible para trabajadores formales, los que están en la informalidad, tendrán que pagar el precio real.

Este suceso va a dar mucho que hablar durante el año. México pasa de un control total de los hidrocarburos a un control propio de mercado. Un cambio que la población mexicana ha recibido de manera brusca y que les cuesta entender. A medida que pase el tiempo, y que el mercado se regule por sí solo, las cosas mejoraran; sin embargo; las manifestaciones seguirán a lo largo de los días y semanas puesto que gustarían retornar a la manera anterior de manejo solo por los precios bajos.